domingo, 29 de julio de 2007

EL LICOR

Era una tarde desapacible, ella había decido tomarse unos días en la casa de la costa.

Sentada junto a la ventana mirando las aguas turbulentas y agitadas azotar la playa, bebió a sorbos el licor que el le regalara.

Lo que ella no advirtió bajo el fuerte y dulce sabor, era que lo habían preparado con hojas recogidas en lo profundo de la noche y filtrado con cedazos de telarañas, la bebida hacia hervir la sangre y estallar los cráneos

1 comentario:

Carmen dijo...

¡Uf! ¿Venganza o lucro?